Construir una ciudad es mucho más que colocar ladrillos o verter concreto; es un acto de justicia social que consiste en saldar la deuda histórica con las comunidades que por años esperaron ser vistas y escuchadas. Bajo esta profunda convicción, el H. Ayuntamiento de Temixco continúa tejiendo un municipio más equitativo, donde el progreso no es un privilegio, sino un derecho fundamental que llega a cada rincón. Cada obra entregada no es un hecho aislado, sino un punto más en el mapa de la transformación, una coordenada precisa en el plan maestro para devolver la dignidad a nuestra gente.
Esta semana, el plan se materializó una vez más bajo el liderazgo del presidente municipal, Israel Piña Labra, quien encabezó una gira de trabajo para inaugurar obras de alto impacto social. En la colonia Eterna Primavera, los vecinos ahora transitan sobre una renovada y segura calle Magnolias, pavimentada para mejorar la movilidad y la calidad de vida. Simultáneamente, en la colonia Solidaridad, se marcó un antes y un después con la construcción de una red de agua potable que beneficiará a las calles 5 de Mayo, Gabriel Luna, 1° de Mayo, Juan Salgado Brito y Teodoro Bello, además de la pavimentación con concreto hidráulico de la prolongación Juan Carlos Jarquín. Un avance tangible que resuelve necesidades básicas y fortalece el patrimonio de las familias.
Durante el corte de listón, acompañado por la presidenta del Sistema DIF Municipal, Anahí Mariel Negrete Quintana, así como por integrantes del cabildo y líderes sindicales, el alcalde Israel Piña Labra enmarcó el sentido profundo de estas acciones: “Cada metro de pavimento y cada tubería instalada no es solo infraestructura; es una declaración. Es decirle a nuestra gente de Eterna Primavera y Solidaridad que su bienestar es nuestra prioridad absoluta. No estamos administrando recursos, estamos construyendo dignidad. Donde antes había olvido, hoy hay progreso tangible, porque en este gobierno las personas son y serán siempre el centro de cada decisión”.
El impacto de estas obras trasciende lo material. Una calle pavimentada significa un camino seguro para los niños que van a la escuela, un acceso más rápido para una ambulancia y un entorno más limpio para todos. Una red de agua potable es sinónimo de salud, de higiene y de un derecho humano básico garantizado. El agradecimiento expresado por los vecinos durante la inauguración no es solo un gesto de cortesía, sino la evidencia de un lazo de confianza que se reconstruye entre la ciudadanía y su gobierno, un sentimiento de pertenencia a un Temixco que cuida activamente de su gente.
Estos logros son un paso firme en un camino que no se detiene. La transformación de Temixco es una labor constante, un compromiso que se renueva cada día en cada colonia, atendiendo las necesidades reales de la población. El trabajo continúa, porque este es el pilar de un Gobierno Humano, Cercano a la Gente.