En la construcción de un municipio donde la dignidad y el orgullo de pertenencia son los pilares fundamentales, cada acción cuenta. No se trata de hechos aislados, sino de un esfuerzo constante por recuperar nuestros valores cívicos y fortalecer el tejido social que nos une. Bajo esta visión, la conmemoración de nuestros símbolos patrios se convierte en una herramienta poderosa para recordarnos quiénes somos y hacia dónde vamos como comunidad, reafirmando que la grandeza de Temixco reside en su gente y en su historia compartida.
Como una coordenada precisa en este mapa de trabajo, en el marco del Día De La Bandera, esta administración llevó a cabo la solemne ceremonia cívica de izamiento de nuestro lábaro patrio. El evento fue encabezado por el presidente municipal, Israel Piña Labra, quien estuvo acompañado por las y los integrantes del cabildo, así como por miembros del gabinete y todo el personal que conforma el Ayuntamiento, demostrando la unidad y el compromiso institucional con los valores que nos representan como nación y como municipio.
Durante su mensaje, el alcalde Piña Labra orientó el sentido profundo de este acto, más allá del protocolo. “Honrar nuestra bandera es mucho más que una ceremonia; es un recordatorio diario de por qué servimos. Cada color y cada símbolo en ella representa las luchas y las esperanzas de nuestra gente. En este gobierno, hacemos de estos valores nuestra guía para construir un Temixco donde cada ciudadano se sienta parte de algo más grande, una comunidad de respeto, unidad y orgullo”, expresó el edil.
Este tipo de actos cívicos son esenciales para tejer comunidad. No solo fomentan el respeto por nuestra historia, sino que crean espacios de encuentro y reflexión colectiva. Al reunir a servidores públicos y ciudadanía en torno a nuestros símbolos, se fortalece el sentido de pertenencia y se envía un mensaje claro: estamos construyendo juntos un municipio que se cuida, que se respeta y que mira hacia el futuro sin olvidar las raíces que le dan fuerza. Es un paso más para consolidar un entorno donde la convivencia armónica es la norma.
La labor de revitalizar el espíritu de Temixco es una tarea de todos los días. Cada acción, desde una obra pública hasta un acto cívico, suma a la gran narrativa de transformación que hemos emprendido. El camino continúa y el compromiso se renueva, porque estamos convencidos de que la mejor forma de gobernar es siendo un Gobierno Humano, Cercano a la Gente.