Toda gran construcción comienza con cimientos sólidos. En la edificación de una comunidad justa y funcional, esos cimientos son el orden, la transparencia y el respeto por la propia historia. Atendiendo a un rezago que por años debilitó la capacidad institucional del municipio, esta administración ha dado un paso decisivo en la construcción de un gobierno transparente y ordenado, donde la memoria colectiva no se pierde en el olvido, sino que se convierte en la principal herramienta de rendición de cuentas para el presente y el futuro.
Como una coordenada precisa en este mapa de trabajo continuo, el cabildo municipal, encabezado por el presidente Israel Piña Labra, llevó a cabo la instalación formal del Comité Técnico del Archivo Municipal. Durante esta sesión de trabajo fundamental, se tomó protesta a las y los integrantes que tendrán la responsabilidad de custodiar y organizar el acervo documental del Ayuntamiento, además de establecerse el calendario oficial de sesiones ordinarias que garantizará la constancia y el rigor en sus funciones. Este acto no es un mero trámite burocrático, sino la materialización del compromiso de poner la casa en orden.
Al dirigir la sesión, el presidente Israel Piña Labra orientó el sentido profundo de esta acción, conectándola directamente con la filosofía que guía cada paso de su gobierno. “Un archivo no es solo un depósito de papeles; es el ADN de nuestra comunidad, la garantía de que cada decisión que tomamos hoy podrá ser consultada mañana por cualquier ciudadana o ciudadano. Hacemos esto porque un gobierno que respeta su historia, respeta a su gente. La transparencia no es una opción, es la base de la confianza que estamos reconstruyendo día con día”, afirmó el edil, subrayando el porqué de esta iniciativa.
La instalación de este Comité trasciende los muros del palacio municipal e impacta directamente en el tejido comunitario. Un archivo ordenado y accesible es una puerta abierta para estudiantes, investigadores y, sobre todo, para el ciudadano que desea saber cómo y en qué se utilizan sus recursos. Significa proteger el legado de Temixco, fortalecer su identidad y asegurar que las futuras administraciones reciban una institución robusta y no una estructura improvisada. Es, en esencia, una muestra de respeto por cada persona que habita en nuestro municipio, pues se le reconoce su derecho a la información y a la verdad.
Este paso no es una meta final, sino un eslabón más en la cadena de acciones estratégicas para dignificar el servicio público y devolverle la confianza a la ciudadanía. El trabajo no se detiene, porque en Temixco la transformación es una labor constante para consolidar un Gobierno Humano, Cercano a la Gente.